San Antonio oculto: galerías dentro de casas familiares
En Cali, el barrio San Antonio es famoso por su iglesia blanca, sus atardeceres y sus bares con vista. Pero si te quedás solo con eso, te estás perdiendo lo mejor. Desde hace unos cinco años, un puñado de familias caleñas abrió las puertas de sus casas —literalmente, la sala y el comedor— para convertir sus paredes en galerías de arte emergente. No hay letreros llamativos, ni códigos QR en la fachada. Solo un timbre que suena a las 10 de la mañana de un sábado y la posibilidad de comprar una obra de un artista local por menos de lo que pagás por una cena en la Zona Rosa. Esto no es un tour turístico: es un circuito secreto que los mismos vecinos mantienen vivo con café en pocillos de loza y charlas entre cuadros.
¿Por qué estas casas abren sus puertas?
Todo empezó con la familia Rengifo, que en 2021 decidió que su sala, con sus paredes de bahareque y piso de madera, era el espacio perfecto para colgar las acuarelas de su hijo mayor, estudiante de bellas artes. Lo que comenzó como una exposición para amigos se fue corriendo la voz. Hoy, cuatro casas en San Antonio abren sus puertas un fin de semana al mes, generalmente el primer sábado y domingo. La razón es simple: las galerías comerciales en Cali cobran comisiones de hasta el 50% y exigen contratos. Aquí, el artista recibe el 100% de la venta, y la familia solo pide que los visitantes respeten el espacio. Es un trueque cultural: arte por confianza.
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En junio de 2026, este circuito sigue funcionando sin publicidad pagada. Todo se mueve por WhatsApp y el boca a boca. No hay página web ni Instagram corporativo. Por eso, si llegás a este artículo, ya estás un paso adelante.
Qué hacer: el tour de las cuatro casas-galería
Cada casa tiene su personalidad. Algunas son casonas coloniales con patios internos; otras, casas modernas de los años 70. Lo que comparten es el espíritu: arte local, precios justos y un trato familiar. Acá te detallo las cuatro, con direcciones exactas para que las encuentres sin perderte.
Casa de la familia Rengifo – Calle 2 Oeste # 3-12
Esta es la pionera. La familia Rengifo vive ahí desde 1985. La sala, de unos 40 metros cuadrados, tiene una pared de ladrillo visto que usan como lienzo para exposiciones rotativas. Aquí exponen artistas jóvenes de la Universidad del Valle y del Instituto Departamental de Bellas Artes. Los precios van desde $80.000 COP por una acuarela pequeña hasta $1.200.000 COP por un óleo de tamaño mediano. Lo que más se vende son las acuarelas de paisajes caleños: el Cerro de las Tres Cruces, el río Cali, el barrio San Antonio desde arriba. No esperes arte conceptual pesado; acá es más figurativo y colorido.
Horario: primer sábado y domingo de cada mes, de 10am a 5pm. Dato clave: tocan el timbre y preguntan por el "taller abierto". Si no hay nadie, esperen cinco minutos; a veces los dueños están en el patio trasero.
Casa de la familia López – Carrera 4 Oeste # 2-34
A tres cuadras de la Rengifo, en una casa de dos pisos con fachada amarilla. La familia López es más reservada: abren solo el sábado. Su especialidad son las instalaciones pequeñas y la fotografía análoga. El hijo mayor, Andrés López, es fotógrafo y ha expuesto en Bogotá. Acá podés encontrar impresiones en papel algodón desde $150.000 COP. Lo interesante es que el patio trasero tiene un limonero y una hamaca; a veces ponen música y la visita se vuelve una sobremesa. No es raro que te ofrezcan un tinto mientras hablás con el artista.
Dirección exacta: Carrera 4 Oeste # 2-34. Horario: primer sábado de cada mes, de 10am a 4pm. Recomendación: si llegás después de las 2pm, es probable que ya no haya café, pero podés comprar una limonada de la casa por $2.000 COP.
Casa de la familia Martínez – Calle 3 Oeste # 4-56
Esta es la más grande de las cuatro: un casa de 150 metros cuadrados con dos salas. La familia Martínez es amante del arte abstracto y el textil. Aquí exponen artistas que trabajan con fibras naturales, lana y bordado contemporáneo. Los precios son más altos: desde $300.000 COP por un tapiz pequeño hasta $2.500.000 COP por una pieza grande. La dueña, doña Lucía, es costurera de profesión y ella misma hace los marcos con madera reciclada. La experiencia es más íntima: solo reciben a grupos de hasta seis personas a la vez, así que si llegás con mucha gente, tal vez tengas que esperar afuera.
Dirección exacta: Calle 3 Oeste # 4-56. Horario: primer domingo de cada mes, de 11am a 5pm. Dato curioso: doña Lucía sirve pandebono con el café, cortesía de la casa.
Casa de la familia García – Carrera 5 Oeste # 1-78
La más reciente, abrió en marzo de 2025. La familia García es joven (los dueños tienen menos de 40 años) y su enfoque es el arte digital y la ilustración. En su sala tienen una pantalla grande donde proyectan animaciones cortas y una pared con prints de ilustradores caleños. Los precios son los más accesibles: prints desde $40.000 COP y originales desde $200.000 COP. También venden stickers y postales. Es un ambiente más relajado, con música electrónica de fondo y cerveza artesanal (no incluida, pero podés comprar una por $5.000 COP).
Dirección exacta: Carrera 5 Oeste # 1-78. Horario: primer sábado y domingo, de 11am a 6pm. Tip: seguilos en Instagram como @casa_garcia_arte (es la única que tiene red social activa).
Dónde comer o beber cerca
Después de hacer el recorrido, el hambre aprieta. San Antonio tiene opciones para todos los bolsillos, pero acá van tres lugares que recomiendan los mismos dueños de las galerías.
Café San Antonio – Calle 3 Oeste # 3-45
Un café de barrio con buenas empanadas y café de origen. El dueño, don Carlos, es amigo de la familia Rengifo y siempre tiene el calendario de las galerías pegado en la vitrina. Un café americano cuesta $3.500 COP y una empanada de pollo, $2.500 COP. Abren de lunes a sábado, 7am a 8pm.
La Casa de los Quesados – Carrera 4 Oeste # 2-10
Una panadería artesanal que vende pandebono, almojábanas y buñuelos. Perfecto para un desayuno tardío después del tour. Un pandebono con queso cuesta $4.000 COP. Abren todos los días de 6am a 9pm.
El Rincón de San Antonio – Calle 2 Oeste # 4-20
Un restaurante de comida típica caleña: sancocho, bandeja paisa y arroz atollado. Los precios son moderados: un almuerzo ejecutivo está en $18.000 COP. Abren de martes a domingo, 12pm a 8pm. Si querés probar algo local, pedí el sancocho de gallina.
Cómo llegar y transporte
San Antonio está en la ladera occidental de Cali, a unos 15 minutos en carro desde el centro. Si venís desde el norte (Santa Mónica o Normandía), lo más fácil es tomar la Avenida 2 Oeste hasta la Calle 2. El barrio es empinado, así que prepará las piernas.
En taxi o Uber: desde el centro, cuesta entre $8.000 y $12.000 COP. Desde el sur (Ciudad Jardín), unos $20.000 COP. Decile al conductor que te deje en la "Calle 2 Oeste con Carrera 3", que es el corazón del circuito.
En bus: tomá cualquier bus que diga "San Antonio" o "Ladera" desde la estación del MIO en la Calle 15. La ruta P21 te deja a dos cuadras de la Casa Rengifo. El pasaje cuesta $2.700 COP.
A pie: si estás en el centro, podés caminar unos 20 minutos en subida. Es seguro durante el día, pero evitá hacerlo solo después de las 7pm.
En carro particular: las calles son angostas y el parqueo es complicado. Hay un parqueadero público en la Carrera 4 Oeste con Calle 3, que cuesta $5.000 COP la hora. Mejor dejá el carro en el centro y subí caminando.
Tips locales: el código no escrito
Acá van las reglas que ningún local te va a decir, pero que son clave para que la experiencia sea auténtica y no termines incómodo.
- No llamés antes de las 10am. Las familias están desayunando o preparando la casa. Si llegás antes, caminá por el barrio y esperá. El timbre se toca después de las 10am sin excepción.
- Preguntá por el "taller abierto". Esa es la frase mágica. Si decís "¿hay exposición?", pueden pensar que sos de una galería comercial. "Taller abierto" es la clave que indica que sabés del circuito.
- Llevá efectivo. Ninguna de las cuatro casas acepta tarjetas. Los precios son en pesos colombianos. Si querés comprar algo grande, llevá billetes de $50.000 o $100.000. No espere cambio de $200.000 para una obra de $80.000; a veces no tienen sencillo.
- El café lo sirven en pocillos de loza. No esperes vasos desechables ni Starbucks. Si te ofrecen tinto, aceptá. Es parte de la experiencia. Si no tomás café, pedí agua; siempre tienen una jarra en la cocina.
- No tomés fotos de las obras sin preguntar. Algunos artistas son celosos con sus derechos de imagen. Preguntá siempre antes de sacar el celular.
- No regateés. Los precios ya son bajos para lo que es. Si querés apoyar, comprá. Si no, disfrutá la visita y dejá un comentario positivo en el libro de visitas que tienen en la entrada.
Artistas locales que exponen
El circuito no tiene una cartelera fija, pero hay nombres que se repiten. Acá van cuatro artistas que podés encontrar en las casas-galería.
- Sofía Rengifo (22 años): acuarelista, hija de la familia Rengifo. Sus paisajes urbanos de Cali son los más vendidos. Precios: $80.000 – $500.000 COP.
- Andrés López (29 años): fotógrafo análogo, hijo de la familia López. Retrata la arquitectura de San Antonio en blanco y negro. Precios: $150.000 – $800.000 COP.
- Lucía Martínez (55 años): textilera, dueña de la casa Martínez. Sus tapices abstractos usan lana de oveja teñida con tintes naturales. Precios: $300.000 – $2.500.000 COP.
- Carlos García (34 años): ilustrador digital, hermano de la familia García. Sus prints estilo cómic muestran la vida cotidiana en Cali. Precios: $40.000 – $200.000 COP.
Además, cada mes pueden aparecer artistas invitados. Por ejemplo, en mayo de 2026, la casa Martínez tuvo a un bordador de Siloé que hizo piezas con hilos de colores. La mejor forma de enterarse es seguir el WhatsApp del circuito (al final del artículo te digo cómo).
Dato curioso: la historia del pocillo de loza
El café en pocillo de loza no es casualidad. Doña Lucía Martínez explica que su abuela, que vivió en San Antonio en los años 40, servía el café en pocillos de loza porque "el vidrio le quita el sabor". Esa tradición se mantiene en las cuatro casas. Cada familia tiene su propio juego de pocillos: los Rengifo usan unos blancos con borde azul, los López unos verdes, los Martínez unos amarillos y los García unos negros. Si visitás las cuatro, podés hacer una colección mental de los diseños. Y si te encariñás con uno, preguntá si lo venden; a veces los dueños tienen repuestos y los venden por $10.000 COP.
Preguntas frecuentes
¿Puedo ir cualquier día o solo los fines de semana de apertura?
Solo los fines de semana programados. Las casas son viviendas familiares, no galerías comerciales. Si llegás un martes, vas a encontrar a la familia viendo televisión o cocinando. No toques el timbre. El calendario mensual se publica en el grupo de WhatsApp del circuito. En junio de 2026, las fechas son: sábado 7 y domingo 8, y sábado 21 y domingo 22 (a veces abren dos fines de semana al mes, pero no siempre).
¿Los niños pueden entrar?
Sí, pero con cuidado. Las casas tienen objetos frágiles y las obras están a la altura de los niños. La familia Rengifo tiene un espacio con juguetes para que los pequeños se entretengan, pero en las otras tres no hay esa facilidad. Si llevás niños, supervisalos en todo momento. No hay baños públicos; solo el baño familiar, que podés usar si pedís permiso.
¿Puedo comprar una obra y pagarla a plazos?
# Todo es al contado y en efectivo. Los artistas necesitan el dinero inmediato para materiales. Si no tenés el efectivo completo, podés dejar un abono del 50% y recoger la obra al mes siguiente, pero eso queda a criterio del artista. En mi experiencia, la mayoría acepta si sos de confianza. Llevá el efectivo desde casa; los cajeros automáticos más cercanos están en el centro, a 20 minutos caminando.
